TRIMETAL, ubicada en Saint-Étienne (Francia), se ha consolidado como empresa visionaria en el reciclaje de metales. Con la instalación del nuevo FINDER® COLOR de TOMRA se ha convertido en una de las primeras en probar esta tecnología de clasificación por colores de última generación en condiciones reales. El resultado: máxima pureza del acero inoxidable, eliminación de la clasificación manual y flexibilidad para procesar otros materiales como el cobre, el latón o las placas electrónicas.
Fundada en 2019 y ubicada en Saint-Étienne (Francia), TRIMETAL se ha convertido en un referente en la recuperación y valorización de metales especiales. La empresa está especializada en el procesamiento y la recuperación de metales férricos y no férricos a partir de flujos de residuos complejos: combustible derivado de residuos, vidrio, madera, residuos de incineración, muelles de colchones, residuos de pulper, etc.
Gracias a su experiencia y a la integración de tecnologías de clasificación de primer nivel, ha experimentado un rápido crecimiento en los últimos años. Con hasta catorce empleados, generó unos ingresos de 4 millones de euros en 2024 y ha declarado su objetivo de duplicar esa cifra ya el próximo año. Para la estrategia de la empresa es fundamental impulsar al máximo las capacidades de clasificación e integrar el nuevo FINDER® COLOR de TOMRA, una solución avanzada de clasificación por colores con una tecnología sin parangón que ya está funcionando in situ.
Pureza constante del acero inoxidable y acceso a metales críticos
El objetivo de TRIMETAL era obtener una fracción de acero inoxidable con una pureza superior al 98% sin recurrir a la clasificación manual. El acero inoxidable se considera difícil de limpiar porque suele estar contaminado por otros metales. Uno de los principales retos de la empresa para garantizar la competitividad y la rentabilidad era lograr una producción uniforme, homogénea y de alta calidad. Más allá del acero inoxidable, el objetivo estratégico es garantizar el acceso a metales críticos y estratégicos en Europa —como el cobre, el latón e incluso los metales preciosos— para prevenir la escasez provocada por las exportaciones a gran escala y garantizar la plena trazabilidad en el proceso de reciclaje.















