OTTO-JUNKER
Comentarios:0

Horno de inducción sustituye al cubilote: OTTO JUNKER apoya a Eisengießerei Th. Schultz en su conversión a tecnología de fusión baja en carbono

OTTO JUNKER GmbH ha puesto en marcha con éxito un horno de inducción sin núcleo de media frecuencia, tipo MONOMELT, por encargo de Eisengießerei Th. Schultz GmbH & Co. KG en Warendorf, Alemania. El proyecto representa la conversión completa de la fundición a la tecnología de fusión eléctrica y forma parte de la transformación a largo plazo de la empresa hacia la descarbonización y una mayor eficiencia energética.

Con una potencia de 1200 kW y una capacidad de 1700 kg de hierro fundido, el horno de OTTO JUNKER sustituye al cubilote utilizado anteriormente y reduce las emisiones de CO₂ durante el proceso de fusión en aproximadamente 330 toneladas al año. Además de un control preciso del proceso, el sistema permite un control estable de la potencia que se integra perfectamente en las estructuras energéticas existentes.

Un elemento central es el reenfriador de aire/agua sin glicol con recuperación de calor integrada. Este aprovecha el calor generado durante el proceso de enfriamiento para revertir la energía en los procesos posteriores, aumentando así la eficiencia general de la empresa. Esta solución reduce el consumo de energía, evita el uso de recursos operativos adicionales y disminuye los requisitos de mantenimiento. El sistema de monitorización de temperatura OCP+ se ha instalado para la monitorización permanente del proceso. Detecta continuamente las temperaturas del serpentín y del crisol, lo que proporciona una alta seguridad operativa. Gracias a la disposición modular del sistema MONOMELT, el equipo se pudo adaptar a las condiciones espaciales y energéticas de la planta.

«La conversión a inducción fue un paso lógico para nosotros en nuestro camino hacia la neutralidad de CO₂. La planta funciona de forma fiable y observamos importantes mejoras de eficiencia en la operación diaria», explica Klaus Schultz, director general de Eisengießerei Schultz.

«El proyecto demuestra cómo los procesos de fundición convencionales pueden ser sostenibles con tecnología de vanguardia y, a la vez, rentables», explica Andreas von Wachtendonk, Director Regional de Ventas de Plantas de Fundición de OTTO JUNKER.